Como dice Daniel, el protagonista de El camino de las hormigas, escribir es “una actividad para la que no hace falta tener talentos naturales ni dones divinos, sino tan sólo ganas de aprender y, a ser posible, cierto afecto hacia las palabras”.

A veces también es importante sentirse bien acompañado.

Y aunque te parezca sorprendente, las hormigas pueden ser una inspiradora compañía.


¿Quieres seguir el camino de las hormigas?